El precio del petróleo vive un arranque de año al alza que se ha dejado notar en las cotizaciones de los ETFs. El West Texas se revaloriza prácticamente un 7,5% en lo que va de año, por lo que recupera algo del terreno perdido en 2025, de alrededor del 20%.
Pero estas subidas de principios de año esconden volatilidad: el precio del crudo se encuentra en medio del tira y afloja de los principales riesgos geopolíticos y que en la actualidad se sitúan en Venezuela e Irán.
Primeramente, desde BlackRock, apuntan que Venezuela puede tener las mayores reservas de petróleo del mundo, pero solo produce alrededor del 1% del petróleo mundial. Por lo tanto, espera “un impacto limitado a corto plazo y un impacto ligeramente negativo a largo plazo en los precios del petróleo”. Sin olvidar que algunas petroleras estadounidenses, como Exxon Mobil, ya han manifestado sus reticencias para invertir en la infraestructura energética venezolana.
Como fuerza contrapuesta para la cotización del petróleo está Irán. El país sí es uno de los pesos pesados de la OPEP en cuanto a producción y en el arranque de 2026 vive severas manifestaciones en contra del gobierno. Un escenario favorable para que el mercado descuente posibles interrupciones en el suministro de crudo.
La tesis de inversión de fondo en los ETFs de petróleo reside, según algunas firmas, en que los combustibles fósiles tradicionales, como el petróleo y el gas, contribuirán a llevar a cabo la transición energética de manera gradual, aunque matizan los riesgos que presenta este subyacente, entre ellos, los normativos.
En este escenario, el mayor ETF de petróleo cotizado en Estados Unidos, el United States Oil Fund, se anota en la última semana en el entorno del 9,5%, según cifras de Investing. Ganancias similares presentan los títulos del Invesco DB Oil Fund. También evolucionan al alza las acciones de los ETFs que invierten en la industria petrolera. Es el caso del iShares U.S. Oil & Gas Exploration & Production ETF, que en apenas una semana sube el 4%.



