El mercado estadounidense de gestión de activos se encuentra en un punto de inflexión. Los canales de clientes minoristas continúan ganando terreno y se acercan nuevamente a la paridad con el canal institucional, tras varios años de ajustes marcados por la volatilidad de los mercados.
Según el informe The State of U.S. Retail and Institutional Asset Management 2025, elaborado por Cerulli, los activos gestionados profesionalmente en Estados Unidos alcanzan los 73,7 billones de dólares (trillones, en términos americanos), un máximo histórico. De ese total, 36,6 billones corresponden a los canales minoristas, mientras que el canal institucional concentra 37,1 billones, una distribución cada vez más equilibrada entre ambos segmentos.
El canal minorista llegó a superar brevemente al institucional en cuota de mercado durante 2020 y 2021, antes de retroceder en 2022 como consecuencia de la fuerte corrección de los mercados de renta variable. Sin embargo, ese retroceso fue transitorio. Desde entonces, los canales minoristas han retomado la senda de crecimiento y vuelven a aproximarse al umbral del 50% del mercado.
“La caída significativa de los activos durante la corrección bursátil de 2022 impactó negativamente en las tasas de crecimiento anual compuesto a tres y cinco años del canal minorista frente al institucional”, explicó Brendan Powers, director en Cerulli. No obstante, el repunte registrado en 2024 marca, según el analista, un regreso a las tendencias de crecimiento de largo plazo que históricamente han favorecido al segmento minorista. En este contexto, Cerulli anticipa que la dinámica continuará, impulsada por las transferencias de riesgo de pensiones en los planes corporativos de beneficio definido (DB) y por el traspaso de activos desde planes de contribución definida (DC) hacia cuentas IRA.
Más allá de la evolución agregada del mercado, el informe subraya la importancia de los intermediarios en la redefinición de las estrategias de distribución. En el ámbito institucional, los Outsourced Chief Investment Officers (OCIO) siguen consolidándose como actores clave. Los activos gestionados por OCIO en Estados Unidos ascienden ya a 3,3 billones de dólares (trillones, en términos americanos) a cierre de 2024, tras haberse triplicado en menos de una década. Si bien la captación de nuevos clientes seguirá siendo un motor de crecimiento, Cerulli advierte que los mandatos de reemplazo comienzan a ganar peso en una industria que entra en una fase de madurez.
En paralelo, los canales de RIAs refuerzan su protagonismo dentro de las estrategias de distribución minorista de los gestores de activos. El fuerte crecimiento de los canales independientes e híbridos, impulsado por el movimiento de asesores y la intensa actividad de fusiones y adquisiciones, ha dado lugar a un volumen de 5,9 billones de dólares en activos gestionados profesionalmente. A medida que las operaciones de M&A —respaldadas por capital privado y agregadores— continúan avanzando, un reducido grupo de grandes firmas comienza a concentrar la mayor parte de los activos del universo RIA.
El informe también destaca la creciente diversificación de los vehículos de inversión disponibles para inversores tanto minoristas como institucionales. En el segmento institucional, la demanda suele iniciarse en cuentas segregadas, pero se extiende a fondos privados y fondos mutuos, especialmente entre instituciones de menor tamaño o en clases de activos con mayores complejidades operativas. En el ámbito de los planes DC, los Collective Investment Trusts (CIT) se han convertido en un estándar indispensable.
Por su parte, en los canales minoristas, los ETF y las cuentas gestionadas separadamente (SMA) ganan protagonismo, mientras los gestores amplían su oferta de estructuras alternativas ilíquidas —como fondos privados o interval funds— con el objetivo de facilitar el acceso de los inversores de alto patrimonio a estrategias de mercados privados.



