El equipo de analistas y gestores especialistas en tecnología de Fidelity Internacional realizó a finales de 2025 el que ha sido su 12º viaje anual a Silicon Valley, en el que aprovecharon para visitar 20 compañías punteras en IA, pero también en otras tecnologías donde están encontrando oportunidades de inversión. Uno de los participantes del viaje fue Hyun Ho Sohn, gestor principal del Fidelity Funds Global Technology Fund, que estuvo recientemente de visita en Madrid para explicar el posicionamiento del fondo y por qué mantiene una posición cauta con los valores ligados directamente a la IA, como NVIDIA, que no tiene en cartera actualmente.
El gestor explicó que 2025 fue un año “muy fuerte” para el sector tecnológico, y que la dinámica principal que determinó la trayectoria del sector fue la de ganadores contra perdedores de la IA, situando en el primer grupo a subsectores como hardware, semiconductores o componentes electrónicos y, en el segundo, a software, servicios de TI o telecomunicaciones.
Además, detalló el experto, aunque EE.UU. acaparó todas las miradas, lo cierto es que también se registraron fuertes rendimientos de compañías con sede en otros países, particularmente China, Taiwán y Corea del Sur, algo que justifica al explicar que la región asiática, en su conjunto, está muy orientada al hardware.
El gestor anticipó la continuación de la dispersión por subsectores y regiones en 2026, un año que considera que “será bueno para los stock pickers”.
Siga el rastro del dinero
Para el gestor, la clave para abordar la temática de la IA en el pasado reciente y en el futuro próximo reside en el capex: la inversión sobre capital propio ha crecido con fuerza desde el lanzamiento de ChatGPT en 2023, pero en opinión del gestor es importante poner este gasto bajo el microscopio y determinar quién está gastando y en qué condiciones. Así, explicó que el 50% del capex ligado a la IA está siendo gastado por las compañías conocidas como hiperescaladores, que históricamente han presentado un nivel elevado de ingresos, baja deuda y flujos de caja positivos; el problema está en el otro 50%, concentrado en compañías relativamente nuevas que están en una fase de expansión muy agresiva de su crecimiento y, por tanto, que presentan todavía flujos de caja negativos, como OpenAI o Anthropic. “Es un riesgo para la durabilidad del capex”, afirmó el gestor, que alertó de que existe “un 50% de probabilidad de que el capex toque techo en 2026”. En cambio, anticipó que en los próximos dos a tres años podría caer el gasto, por lo que llamó a la cautela.
Hyun Ho Sohn también llamó a la cautela sobre la circularidad de las inversiones entre compañías del ecosistema de la IA, aunque aclaró: “No se trata solo de acuerdos como el de OpenAI con NVIDIA. Es un fenómeno global. Son compañías que necesitan capital externo para soportar su expansión, necesitan seguir convenciendo a posibles inversores de que su IA va a funcionar”.
Nadando a contracorriente
De hecho, Sohn explicó que actualmente no tiene IA en cartera porque su filosofía de inversión –que define como contrarian y anti momento- le ha llevado a estructurar la cartera poniendo el foco en valores que no funcionaron en el pasado, por lo que presentan valoraciones deprimidas, pero que presentan fundamentales sólidos y perspectivas de crecimiento. “NVIDIA es muy buena compañía, pero no necesariamente una buena inversión”, apostilló.
Según el gestor, otra clave que deben tener en cuenta los inversores que busquen exposición a la IA es la tendencia generalizada en el mercado a “extrapolar el momento”, lo que ha llevado a muchos a proyectar perspectivas positivas a tres años vista basándose en la trayectoria de NVIDIA y otras compañías tecnológicas: “NVIDIA ha sido líder hasta ahora, pero hay otras compañías compitiendo en el mismo espacio, por lo que eventualmente podríamos ver un descenso de los márgenes de NVIDIA y esto se podría reflejar en su trayectoria de beneficios para los próximos dos años”, detalló.
Por tanto, ¿dónde están las oportunidades para el gestor del Fidelity Funds Global Technology Fund? Siguiendo con su filosofía de inversión, actualmente Sohn está encontrando ideas de inversión en los valores etiquetados como “perdedores de la IA”, como por ejemplo en software. “Están siendo penalizados por la creencia de que con la IA es fácil codificar, pero yo creo que el software va más allá de una colección de código, también se necesita una buena planificación, seguridad e interpretación de datos”, declaró el gestor. Éste añadió: “Creo que el software como negocio se mantendrá intacto, e ídem con las compañías de servicios de IT. En toda transición tecnológica se han necesitado partenaires para acompañar a las empresas y personas en la transición al cambio, y esta vez no pienso que sea diferente”.
Actualmente, Alphabet (Google) figura entre los valores con mayor ponderación en el fondo. El gestor destaca la capacidad de esta compañía para operar en todos los grandes subsegmentos tecnológicos que encierran más oportunidades (no solo en IA) de una forma “muy eficiente en costes”. Otros valores que le gustan y tiene en cartera son Amazon – por su negocio de e-commerce y en la nube-, Meta – del que destacó su fuerte inversión en centros de datos- y Netflix, del que valoró como positivo el acuerdo recientemente anunciado para la adquisición de Warner Bros. Fuera de EE.UU., el gestor afirmó que le gustan valores como ASML, TSMC o Adyen.
Más allá de la IA, la cartera del fondo está posicionada para capturar oportunidades en los segmentos del espacio, componentes automovilísticos ligados a semiconductores, servicios de IT, contenido digital – particularmente musical, que el gestor declaró que encuentra “inframonetizado”- y en sectores que presentan una baja penetración de la tecnología, como por ejemplo construcción, manufacturas o agricultura. “Hoy, la tecnología es un sector mucho más diverso de lo que cree la gente, lo que supone una gran diferencia respecto a cuando estalló la burbujapuntocom. Además, hoy las tecnológicas son un negocio muy estable, pues su modelo de negocio cada vez está más basado en el consumo y la suscripción”, resumió Sohn a modo de conclusión.



