Siguiendo la tendencia del año pasado, los diferenciales de crédito se encuentran en mínimos históricos. Según las gestoras internacionales, 2026 será complejo para la renta fija, lo cual también significa que habrá muchas oportunidades. El entorno en general es complicado desde el punto de vista de la deuda pública, tanto en Europa como en Estados Unidos; lo que hace que los inversores prefieran el crédito.
En opinión de Álvaro Peró, director de inversiones de renta fija de Capital Group, el posicionamiento de la cartera de renta fija puede beneficiarse de la atención a tres áreas clave: “Equilibrar la captura de rendimientos esperados atractivos como resultado de un alto carry; la gestión del riesgo a la baja mediante una selección prudente de valores y un posicionamiento de duración/curva; y diversificación dentro de las clases de activos y las zonas geográficas, en lugar de utilizar únicamente los bonos del Tesoro estadounidense como diversificador”.
Crédito investment grade
Por su parte, la gestora estadounidense Muzinich & Co considera que las perspectivas para los mercados de crédito en 2026 viene determinada por el escenario base de tipos de interés: “Según nuestro caso base, en el que el BCE mantiene los tipos en el 2% y la Fed realiza tres recortes más a mediados de 2026, los costes de cobertura podrían situarse entre el 1,25% y el 1,5%. Aunque es poco probable que esto por sí solo impulse grandes flujos de capital, combinado con una perspectiva constructiva para las empresas estadounidenses, deja poca justificación para mantener una infraponderación en el crédito investment grade estadounidense ahora que la prima de crédito del euro se ha desvanecido”, relatan desde Muzinich & Co.
Desde el punto de vista sectorial, la gestora reconoce que sus carteras seguirán limitando la exposición a los riesgos relacionados con los aranceles. Por lo tanto, sobreponderan los bancos de las carteras de mercados desarrollados y emergentes, así como en los servicios financieros diversificados y el sector inmobiliario. “Al mismo tiempo, estamos moderando nuestra infraponderación en los cíclicos, por ejemplo, añadiendo de forma selectiva energía estadounidense de nivel intermedio en IG y servicios públicos subordinados europeos”, explican desde Muzinich & Co.
Sin embargo advierten de que el sector químico europeo, según su visión, sigue siendo motivo de preocupación: “Dada su mala posición en términos de costes frente a sus competidores estadounidenses o chinos, los débiles indicadores de la actividad manufacturera en Europa y el exceso de capacidad china que podría inundar los mercados mundiales”, advierten desde la gestora.
En todo caso, la visión de Muzinich & Co para el año 2026 es optimista. “Esperamos que los aspectos técnicos sigan siendo favorables en 2026, aunque la oferta será menos predecible”, afirma Tatjana Griel-Castro, co directora de Mercados Públicos en Muzinich & Co.
Crédito high yield
Respecto al crédito high yield, Katy Glass, codirectora de High Yield nacional de Federated Hermes, el escenario para 2026 es un año de recorte de cupones, con un riesgo elevado de que la ampliación de los diferenciales ante el debilitamiento de la coyuntura económica genere un resultado “cupón negativo”. Según apunta Glass, cabe señalar que gran parte de los préstamos de mayor riesgo se han desplazado a los mercados de préstamos bancarios y de crédito privado, donde han comenzado a aparecer algunas fisuras muy notorias.
“El mercado laboral será un área clave a tener en cuenta en 2026 para garantizar que la economía pueda mantenerse en el buen camino. Por otro lado, la economía se está beneficiando de los efectos favorables de la riqueza del mercado bursátil y del aumento del valor de las viviendas. Los consumidores con ingresos más altos son compradores entusiastas, mientras que los de ingresos más bajos son más reservados. Moody’s informa de que el 10% más rico de los estadounidenses representa la mitad del gasto total de los consumidores, por lo que, mientras los bolsillos de este grupo sigan abiertos, la economía contará con un cierto nivel de apoyo”, afirma.
Para la experta de Federated Hermes, los diferenciales de alto rendimiento obligan a asumir que las condiciones son más benignas de lo habitual. “En esencia, estas restricciones limitan el potencial alcista y exponen a los inversores desprevenidos a un riesgo significativo, en caso de que las condiciones se deterioren. Con los recientes titulares sobre créditos problemáticos, seguimos creyendo que es apropiada una postura cautelosa, y que el posicionamiento defensivo se verá recompensado cuando los diferenciales se amplíen. La valoración es siempre una herramienta terrible para medir el momento oportuno. Pero la historia ha demostrado que, cuando los diferenciales se amplían, el movimiento es rápido y doloroso”, concluye.



