Última actualización: 10:39 / Jueves, 12 Mayo 2022
Análisis de iCapital

Estanflación: ¿miedo injustificado?

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Nadie duda ya de que la inflación no es transitoria y que va a costar tiempo y subidas de tipos lograr que baje de las tasas actuales. En cambio, la  medición del impacto  de lo anterior no es pacífica y hay opiniones discordantes aunque con un denominador común: el objetivo de crecimiento de PIB que teníamos a principio de año no va a lograrse.

Los tipos de interés seguirán subiendo

Es una realidad que en este complejo 2022 los tipos de interés en sus distintos plazos están y seguirán subiendo. El regreso de la inflación ligado a la superación de la pandemia deja cada vez menos margen de actuación a los bancos centrales. Como casi siempre en finanzas, lo que es malo para unos (inversores en renta fija y en valores de crecimiento), es bueno para otros (los que adivinaron el movimiento de las curvas de tipos y apostaron por comprar acciones de bancos en bolsa o por ponerse cortos de duración).

Estrangular el crecimiento o al ciudadano americano

Aunque muchos inversores esperaban un tono más suave por parte de la Reserva Federal (Fed) ante los actuales riesgos sobre el crecimiento, ésta ha sido más agresiva de lo esperado y no sólo subió tipos recientemente en 25 puntos básicos, hasta 0,25%-0,50%, sino que aceleró las subidas previstas para 2022 al anunciar un dot plot hawkish. Éste es el gráfico de puntos que se publica de forma trimestral que el banco central de EE.UU. utiliza para señalar las perspectivas de los distintos miembros que integran la Fed sobre la trayectoria de los tipos de interés.

Estas decisiones se toman sobre un cuadro macro actualizado en el que se revisa significativamente a la baja el PIB estimado para 2022 hasta +2,8% vs. +4% en diciembre, recogiendo la creciente incertidumbre en torno a las cadenas de producción y el shock inflacionario impulsado por el conflicto bélico. El mercado laboral, por su parte, con su buen comportamiento, está compensado algo este cuadro macro tan penalizado por una subida de precios a tasas no vistas en mucho tiempo. El crecimiento podría aguantar y la recisión evitarse en EE.UU. pero siempre que la inflación no estrangule al ciudadano consumidor que es clave en la economía americana. En caso contrario, la estanflación sería una realidad al otro lado del Atlántico.

Europa sigue sin jugar las grandes ligas

El Banco Central Europeo (BCE) lo tiene todavía más complicado para buscar un equilibrio entre el nivel de tipos de interés y el control de la inflación para evitar que la economía de la Eurozona entre en recesión y, posiblemente, en situación de estanflación. La propia Lagarde lo reconocía hace unos días al decir que Europa está entrando en una "fase difícil". Las cifras récord de inflación publicadas en España y Alemania continúan presionando al BCE que se enfrenta a un entorno económico que se avecinaba complicado a final de 2021 y al que la guerra, con el shock de oferta que ha provocado, lo ha convertido en casi caótico.

La reducción del crecimiento está además alentada por el retroceso de la confianza en la Eurozona por lo que la labor de impulso económico del BCE se torna más indispensable si cabe. Sin embargo, sucede que nuestra autoridad monetaria ha incrementado su balance en los últimos dos años, de 4,7 billones a 8,7 billones, es decir, casi lo ha doblado, y resulta difícil justificar el mantener por más de siete años la compra de bonos y los tipos negativos, más aún cuando la demanda de crédito ha resultado tan inelástica al precio del dinero.

Europa necesitaría que el conflicto armado finalizara rápidamente, lo que es improbable, y que el crecimiento en EE.UU. mantuviera cierto vigor para evitar que algún trimestre del presente 2022 su economía no refleje un retroceso. Y ello, en el entorno inflacionista descrito, supone estanflación.

Sólo un giro de la política fiscal que facilite un incremento de la inversión publica apoyado en una reducción de impuestos podría conducirnos a un entorno distinto. Eterno desiderátum.

Tribuna de Guillermo Santos Aramburu, socio de iCapital y asociado de Aseafi

Acerca de Guillermo Santos

Guillermo Santos Aramburu es socio del Grupo iCapital y asociado de Aseafi. 

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