Última actualización: 08:16 / Lunes, 25 de Marzo de 2019
Opinión de Oddo BHF AM

Estrategias multifactoriales como solución para reducir el riesgo

Foto: TeroVesalainen / Pixabay CC0 Public Domain
Por Carsten Große-Knetter
Por Thierry Misamer

En los últimos años, los inversores institucionales han adaptado la asignación de activos a unas condiciones de mercado cambiantes. Los tipos de interés persistentemente bajos y la volatilidad de los mercados de renta variable han tenido un impacto en la evaluación de los riesgos asociados con las estrategias de inversión pasivas y de fundamentales. En este sentido, si bien las estrategias pasivas inevitablemente aumentan el riesgo en tiempos de creciente volatilidad de los mercados, para los gestores de activos que basan sus análisis en los fundamentales se ha convertido en un desafío cada vez mayor para superar constantemente sus índices de referencia. Aunque ambos enfoques continuarán teniendo su lugar en las carteras de inversores profesionales, es probable que el papel de las estrategias basadas en factores como un tercer pilar crezca para contribuir a generar un rendimiento superior constante y predecible.

Las estrategias de inversión basadas en factores se centran en las características de los activos que explican las diferencias en los rendimientos. Entre los factores que han demostrado conseguir una mayor rentabilidad ajustada al riesgo de la media del mercado se incluye el tamaño de la compañía, la valoración del mercado, las tendencias recientes de los precios de una acción (momentum) y los altos dividendos. A través de la selección de activos basados en estos factores, los inversores buscan superar a los mercados en el largo plazo. De esta manera, los gestores de activos que utilizan un enfoque basado en factores no se dejan guiar por su propia opinión ni por especulaciones de un stock específico, sino que sus decisiones de inversión siempre están basadas en hechos y datos cuantificables.

Las estrategias multifactoriales, que ODDO BHF Asset Management ha ofrecido con éxito durante más de 14 años, contribuyen a la diversificación de la cartera y, por lo tanto, a la reducción de riesgos. Sin embargo, para muchos inversores, esto plantea preguntas: ¿en qué factores debemos centrarnos? ¿Cómo de estables son las correlaciones negativas entre los diferentes factores? ¿Las estrategias factoriales pueden generar alfa de forma sostenible?

Un modelo sistemático de selección de valores en primer lugar debe identificar los factores que representan los estilos de inversión cuyo análisis sistemático ayuda a generar un desempeño activo positivo frente al mercado. Algunos factores que nos permiten determinar las acciones son el valor: cuando las acciones tienen precios fundamentalmenteatractivos; el momentum: cuando presentan una trayectoria sólida de rendimiento a medio plazo; la revisión: acciones con tendencias positivas en previsiones de analistas; el crecimiento: acciones con buenos indicadores fundamentales de crecimiento; y el riesgo, las que presentan bajos indicadores de riesgo, tales como volatilidad y beta.

Cada factor está sustentado por varios indicadores que representan este estilo de inversión. El valor, la revisión y el crecimiento son factores fundamentales basados en indicadores como las ganancias corporativas o las previsiones de los analistas. Por su parte, el momentum y el riesgo son técnicos y se basan en el historial de precios de las acciones, mientras que el factor de valor toma en cuenta los múltiplos, como la relación precio/ganancias y el rendimiento del dividendo, entre otros. En este sentido, cuanto mayor es el número de indicadores analizados, más estable es el rendimiento del factor.

A la hora de invertir muchos inversores tienden a centrarse en ciertos factores. Por ejemplo, los enfoques de valor han sido durante mucho tiempo uno de los enfoques de inversión favoritos, a pesar de que esto requiere la aceptación de fases de bajo rendimiento significativo. Las carteras de estilo puro, como los denominados productos "smart-beta", ofrecen un valor agregado solo a los inversores orientados a muy largo plazo, que están dispuestos a soportar largos periodos de debilidad.

Sin embargo, muchos inversores no están dispuestos a hacerlo y venden o reducen su exposición después de una fase de debilidad, perdiendo así el rally posterior. Este es un buen argumento para los enfoques de múltiples factores, que combinan varios de ellos. El factor "valor" invierte en acciones infravaloradas y, por lo tanto, también en "historias de cambio" que han sufrido grandes pérdidas. Por el contrario, la tendencia que sigue el factor "momentum" invierte en acciones que tienen un historial de rendimiento especialmente sólido. En consecuencia, los factores de "valor" y "momentum" seleccionan acciones más volátiles, y el factor de "riesgo" elige deliberadamente las acciones que son menos volátiles.

La variedad de factores se manifiesta matemáticamente en la baja o incluso negativa correlación de los rendimientos relativos de las carteras de factores.Siempre hay fases de mercado en las que un cierto estilo de inversión no funciona. Además, una cartera de un solo factor puede enfocarse muy de cerca en ciertos sectores al elegir una importante proporción de acciones del mismo sector, renunciando de esta manera a una correcta diversificación.

En definitiva, la combinación de varios factores puede reducir el riesgo de la cartera a través de la diversificación ya que cuando uno de los factores no funciona, otros factores pueden compensarlo. En particular, una combinación de factores fundamentales (valor, revisión y crecimiento) y técnicos (momentum y riesgo) ha demostrado ser ventajosa.

No obstante, a pesar de tener una larga experiencia en los mercados, ningún inversor profesional ha encontrado la piedra filosofal o la fórmula secreta para invertir en las acciones adecuadas para superar el mercado. Aun así, los modelos cuantitativos de selección de valores, a través de su enfoque sistemático, hacen posible identificar oportunidades de inversión prometedoras con un bajo riesgo, posicionarse activamente y tomar decisiones de inversión en el futuro, basadas exactamente en las mismas reglas.

Tribuna de Carsten Grobe-Knetter, director global de Quantitative Equity en Oddo BHF AM, y Thierry Misamer, gestor de cartera en Quantitative Equity

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