Última actualización: 13:50 / Jueves, 7 Noviembre 2013
Patagonia Shop Clothing

Cuando hacer las cosas mal, y reconocerlo, es el mejor camino para hacer las cosas bien

  • Patagonia decidió optar por la transparencia al abordar su impacto medioambiental
  • “The Footprint Chronicles” es una iniciativa que destaca los materiales altamente contaminantes que utiliza Patagonia en sus prendas
  • 45 proveedores de materiales de Patagonia están trabajando con el sistema bluesign para mejorar sus prácticas y reducir su impacto nocivo
  • Patagonia esta en camino de cumplir con su objetivo fijado en 2011 de trabajar solo con proveedores aprobados por bluesign antes de 2015

Acción: La industria textil utiliza cantidades ingentes de agua limpia, agua potable que es necesaria para teñir y terminar los tejidos. Ambos procesos son húmedos, es decir, utilizan agua para transferir los tintes y otros químicos de manera uniforme sobre el tejido. Para conseguir que la aplicación sea consistente y regular, el agua que se usa tiene que ser pura y limpia. Cuando se finaliza el proceso, el agua contiene residuos químicos y colorantes que no se han quedado en el tejido. Esta agua, no apta para reutilizarse en nuevos procesos de tintado, se trata y se deshecha en el alcantarillado público y otras vías de desagüe. El resultado es que el mundo de la moda y sus preciosos colores y tejidos son el origen de un importante volumen de aguas residuales.

“No deberías preocuparte de explicar a todo el mundo las cosas que haces mal, siempre que cuentes cómo estás trabajando para mejorar”

Reacción: Para el consumidor resulta prácticamente imposible saber si la ropa que compran viene o no de fábricas contaminantes. Sin embargo, su interés acerca del problema va en aumento y está provocando que marcas de ropa deportiva, casas de moda, grandes almacenes, fabricantes de tejidos, empresas de tinturas y proveedores de productos químicos se estén esforzando, de forma conjunta, para promover el cambio. Patagonia es el ejemplo perfecto de una gran marca que ha optado por la transparencia absoluta. Su fundador, Yvon Chouinard, explica que “no deberías preocuparte de explicar a todo el mundo las cosas que haces mal, siempre que cuentes cómo estás trabajando para mejorar”. Hace un par de años Patagonia creó la iniciativa “The Footprint Chronicles”, en la que se detalla en su página web la historia de las prendas que venden. Explican al consumidor cómo se ha fabricado el producto. Desde el ángulo medioambiental, el resultado no es bueno. De hecho la conclusión, sobre todo para una de las marcas más volcadas hacia el medio ambiente desde sus inicios, es simple y llanamente mala. Sin embargo, desde que Patagonia lanzó “The Footprint Chronicles” la empresa ha cosechado resultados record. Los consumidores alaban la transparencia así como que Patagonia decidiera ser honesto y poner manos a la obra para solucionar estos problemas medioambientales.

Solución: Patagonia no fabrica sus propios tejidos ni confecciona sus prendas. Diseñan patrones, estilos, escogen o desarrollan determinados materiales y subcontratan la producción a terceros para luego vender el producto final. A la vista de la complejidad de trabajar en la sostenibilidad de una cadena de proveedores externa, Patagonia comenzó a trabajar con Bluesign Technologies en el año 2000. En la actualidad, Bluesign Technologies es su socio más importante para minimizar el uso de agua y el efecto medioambiental de los residuos generados por Patagonia en la fabricación de tejidos

En su memoria medioambiental de 2013 Patagonia declara que están “esta en camino de cumplir con su objetivo fijado en 2011 de trabajar solo con proveedores aprobados por bluesign antes de 2015”.

Para su información...

El estándar bluesign, desarrollado por un grupo de químicos textiles en Suiza, persigue las “mejores prácticas” en el uso de productos químicos y otros recursos utilizados para la fabricación de tejidos y accesorios. El sistema bluesign ayuda a que las fábricas adopten un enfoque integral sobre las aguas residuales. No solo trabaja con ellos para eliminar los productos químicos más nocivos, fijando unos límites en la calidad del agua residual, también les ayuda a reducir el volumen total de recursos acuíferos utilizados y por tanto, de aguas residuales generadas.

Los fabricantes textiles que adoptan el sistema bluesign se comprometen a establecer sistemas de gestión para mejorar su comportamiento medioambiental en cinco áreas del proceso de producción: productividad de recursos, seguridad del consumidor, aguas residuales, emisiones ambientales, y salud ocupacional y seguridad. Los miembros informan regularmente de sus avances y están sujetos a auditorías in situ. Deben cumplir con objetivos de mejora para mantener su status.

menu
menu