Última actualización: 13:15 / Martes, 16 de Julio de 2019
Clase europea

BMO propone a los inversores españoles un fondo mixto con sesgo al Reino Unido para proteger el capital en un entorno volátil

BMO propone a los inversores españoles un fondo mixto con sesgo al Reino Unido para proteger el capital en un entorno volátil
Free-photos / Pixabay CC0 Public Domain
  • El fondo Pyrford Global Total Return es un vehículo UCITs que cuenta con un patrimonio de 3.000 millones de euros y que se gestiona con la misma estrategia gestionada por Pyrford desde el año 1994
  • La firma defiende que las cuatro claves de este fondo son: el asset allocation, la duración, la divisa y el stock picking
  • Invierte un 50,33% en deuda pública británica y un 10% en renta variable inglesa
Por Beatriz Zúñiga

Desde el inicio del año, los inversores españoles han asistido a numerosos lanzamiento de fondos, tanto registrado solo en España como UCITs. La mayoría de ellos han estado relacionados con megatendencias, inversiones sostenibles o tenían un fuerte sesgo a criterios ESG. Pero BMO propone algo diferente; una estrategia mixta, Pyrford Global Total Return, con un fuerte sesgo al Reino Unido, que es capaz de preservar el capital en entornos complejos.

“En 2008, este fondo logró una rentabilidad del 12%, eso se puede decir de pocos vehículos de inversión”, destaca Lars Nielsen, especialista senior de producto de Pyrford International, boutique 100% propiedad de BMO y gestora del fondo mixto Pyrford Global Total Return, para ejemplificar la resistencia de este fondo.

La estrategia pretende ofrecer una protección del capital para un entorno volátil, batir la inflación y obtener una baja volatilidad. Es un vehículo UCITs que cuenta con un patrimonio de 3.000 millones de euros y que se gestiona con la misma estrategia gestionada por Pyrford desde el año 1994. Centra toda su cartera en tres tipos de activos: renta fija, deuda pública de gran calidad y cash. “Es una estrategia sencilla, sin apalancamiento ni uso de derivados, y que tiene un horizonte de inversión a largo plazo. La liquidez, el bajo coste transacción, la cotización continua y la transparencia y el yield positivo son las cuatro ventajas clave que ofrece frente a otros productos”, apunta Lars y justifica con ello que la firma haya decidido sacar una clase europea, con cobertura en euros, y que ahora presenta en España.

Según defienden desde BMO, el histórico de este fondo justifica su éxito: ha logrado resultados positivos 22 años de un historial de 24. En este sentido, sus peores rentabilidades fueron en 2002 y 2008, con un -1,8%. En cambio en 2008, justo en lo peor de la crisis financiera global, logró un 12,8%, además ha superado el índice de inflación en cerca del 5% anualizado desde 1994.

Para Lars, la clave está en sus fuentes de rendimiento: “El asset allocation, la duración, la divisa y el stock picking. La estrategia trata de ofrecer un flujo estable de rentabilidades totales reales en el largo plazo con una volatilidad absoluta baja y una importante protección frente a las pérdidas”. En este sentido, la cartera está puramente compuesta por acciones globales de calidad a valoraciones atractivas, deuda soberana AA ó superior y liquidez, apostando por la renta variable, duración y divisas.

“Construimos la cartera con bonos de muy alta calidad a muy largo plazo, aunque en los últimos años hemos usado algo más la corta duración, y evitamos cualquier riesgo de crédito. También nos enfocamos en empresas de alta calidad en renta variable, pero intentamos comprar en momentos caída del mercado, es decir, cuando el precio es atractivo. La divisa principal es la libra, que consideramos está ofreciendo una buena oportunidad: subió antes del Brexit y ahora que cae, beneficie a las empresas inglesas que tenemos en cartera porque son principalmente exportadoras”, explica Nielsen.

Una de las características que más llama la atención a los inversores españoles es el fuerte sesgo al Reino Unido que tiene este fondo y si en un contexto de Brexit, esto puede suponer un problema o un motivo para registrar pérdidas. Nielsen sostiene que se trata de todo lo contrario: “La deuda pública inglesa es un activo seguro y de calidad, igual que lo podría ser cualquier otro bono con una calificación alta, que cubre nuestra exposición en renta variable, que es de un 10% en compañías británicas con un fuerte actividad de exportación”, argumenta el responsable de Pyrford.

En este sentido, y según la visión de mercado que tiene la firma, considera que “en el Reino Unido, el Brexit continúa dividiendo al partido conservador, actualmente en el poder, debido a que el acuerdo propuesto enfurece tanto a quienes lo apoyan como a quienes no. Creemos que un futuro a largo plazo fuera de la Unión Europea será favorable para Gran Bretaña, pero las luchas políticas internas en ambos lados del Canal complicarán las cosas a corto plazo”.

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