Última actualización: 03:42 / Jueves, 24 Junio 2021
VIS con Thornburg Investment Management

Renta fija versus renta variable: ¿dónde están las oportunidades de inversión?

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  • Los gestores de Thornburg IM Miguel Oleaga y Lon Erickson han participado en el ciclo Virtual Investment Summit de Funds Society
  • “Vamos a seguir viendo un entorno de volatilidad continuada en el que la renta fija puede amortiguar las oscilaciones”
  • Uno de los segmentos en los que Erickson está encontrando ahora más valor es en préstamos apalancados
  • Miguel Oleaga se declara “muy bullish” en renta variable, afirmando que “todavía hay valoraciones atractivas y convincentes”

En un mundo en el que los tipos de interés están en mínimos históricos, y las bolsas cotizan en máximos, son muchas las dudas que están asaltando la mente de los inversores: ¿sigue habiendo oportunidades interesantes para invertir en renta fija, o los inversores deben empezar a plantearse rotar sus carteras? ¿qué activos debería elegir para mantener una buena diversificación de riesgos? Los gestores de Thornburg IM Miguel Oleaga y Lon Erickson han participado en el ciclo Virtual Investment Summit de Funds Society con el panel Bull vs Bear Summit, para dar claves sobre su filosofía de inversión y evaluar dónde están encontrando actualmente oportunidades de inversión.  

¿Debería reducir mi exposición a renta fija y añadir más riesgo a mi cartera?

El mal comportamiento de los activos de renta fija en un contexto de búsqueda persistente de rentabilidad está generando muchas dudas a los inversores sobre cómo posicionar su cartera en los próximos meses para afrontar riesgos como la inflación, pero también para beneficiarse de la recuperación económica post COVID. Lon Erickson reconoce que el contexto es complejo dado que los tipos se mantienen muy bajos, pero pide a los inversores que nunca pierdan de vista cuál debe ser el rol de la renta fija en cartera, “dado que básicamente es una clase de activo en la que inviertes buscando protección frente a otros activos más arriesgados, como las acciones”.

El gestor recuerda que puede que la renta fija no esté dando rendimientos dado donde están las tires y la compresión de los diferenciales, pero sigue siendo una fuente de generación de rentas y ayuda a diversificar los riesgos: “Vamos a seguir viendo un entorno de volatilidad continuada en el que la renta fija puede amortiguar las oscilaciones”.

El gestor considera que hoy en día sigue habiendo oportunidades en el universo de renta fija, pero hay que hacer análisis caso por caso. “No se trata tan solo de ir añadiendo cosas a la cartera, es necesario tener la voluntad y las habilidades para sumergirse dentro de la clase de activo y poder seleccionar bonos de manera individual”, aclara.

Uno de los segmentos en los que Erickson está encontrando ahora más valor es en préstamos apalancados, un activo que ve como “un producto high yield que cotiza con un tipo flotante en vez de ofrecer un tipo de interés fijo”. También está encontrando ideas en la inversión temática en torno al consumo, particularmente el consumidor estadounidense, donde invierte a través de ABS y en algunas partes del mercado de hipotecas no respaldadas por agencias: “Los consumidores han sido muy prudentes a la hora de endeudarse y además han estado amortizando los préstamos que ya tenían, por lo que es un sector que está bien cubierto, que cuenta con el respaldo de los estímulos fiscales y de la Fed y ahora estamos viendo la recuperación de puestos de trabajo”.

El gestor insiste en que la postura actual de él y su equipo en Thornburg IM es conservadora, porque consideran que el riesgo no está siendo bien recompensado, especialmente en el high yield: “Estamos invirtiendo en toda la estructura de capital, pero preferimos quedarnos en la parte de más calidad, en los tramos senior. Tenemos flexibilidad para invertir cuando lo consideramos necesario en deuda subordinada y en otras partes residuales del mercado si vemos que podemos obtener retornos de doble dígito, pero siempre con una tesis de inversión que lo respalde”, insiste.

En emergentes, el gestor tiene preferencia por aquellos países que tienen economías fuertes basadas en la exportación frente a las basadas en la demanda interna, más golpeadas por la tardanza en la reapertura tras la pandemia. “Hay algunos países con tipos muy altos, como Egipto, que ofrece tipos reales muy interesantes en sus bonos locales”.

¿Dónde están las oportunidades en renta variable?

Miguel Oleaga se declara “muy bullish” en renta variable, afirmando que “todavía hay valoraciones atractivas y convincentes”, sobre todo si se analizan las compañías en un horizonte temporal amplio, aunque alerta de que las valoraciones han corrido mucho en los últimos 18 meses, especialmente en Estados Unidos y concretamente en el segmento de la tecnología. “Si quisiéramos reducir la exposición a Estados Unidos probablemente encontremos en otras regiones compañías de software que sean la niña bonita de los mercados, como nombres ligados al sector servicios o a internet, que todavía gozan del favor del mercado a pesar de la corrección que hemos visto en esta clase de nombres este año”.  

El gestor explica que en Thornburg “vamos allá y analizamos otras partes de la economía estadounidense, especialmente las partes más expuestas al ciclo, que tienden a parecer más atractivas incluso a pesar de las alzas que ya han experimentado en los primeros cinco meses de este año”. Oleaga destaca el impacto positivo de los estímulos monetarios y fiscales aplicados en el país, porque “están ayudando a una gran parte de la economía a recuperarse de una manera mejor y más eficiente que antes de la crisis”.

Paralelamente, el gestor habla de la oportunidad que representa la reapertura de las economías a nivel global, dado que al no estar haciéndolo todos los países a la misma velocidad están generando ineficiencias que puede explotar en su fondo: “Hay muchas economías que todavía están sufriendo mucho por el Covid, y esto se está reflejando en que los precios de las compañías líderes de estos mercados no están siendo representativos de su auténtico valor”, como por ejemplo India. Estas oportunidades están llevando al gestor a reducir su exposición a Estados Unidos en favor de esta clase de mercados.  

Miguel Oleaga alerta sobre la inconveniencia de comprar valores simplemente porque coticen barato, en vez de realizar un análisis fundamental detallado para determinar el valor intrínseco de las compañías: “Cuando damos un paso atrás y analizamos cómo ha evolucionado el mercado en la última década, algunas de las compañías que han demostrado ser una ganga no parecían baratas, como ha pasado con algunos nombres tecnológicos de Estados Unidos. Pero si tenías recursos para profundizar y comprender los fundamentales del negocio y sus motores de crecimiento y por qué estaba mejor posicionada que otras entonces podías comprobar que era un chollo respecto a su valor intrínseco”, algo que ahora se está repitiendo, dado que muchas compañías tecnológicas han corregido en bolsa, pero esta caída no representa un buen momento de compra generalizado para el sector.

¿Es buen momento para empezar a invertir en renta variable?

La respuesta de Miguel Oleaga a esta pregunta es un sí rotundo: “Para un inversor que esté dispuesto a aceptar una volatilidad mayor y el mayor riesgo asociado a invertir en renta variable a cambio de una fuente de rentas, ahora es un momento relativamente atractivo”.  

El experto llama la atención sobre un tercer elemento de generación de rentabilidades, la situación de los dividendos: “Ahora mismo hay un buen número de compañías que están bien posicionadas en cuanto a la generación de flujos de caja y su habilidad para pagar dividendos. En un signo de conservadurismo, muchas de estas compañías redujeron o recortaron sus dividendos el año pasado para asegurarse de que tenían suficiente cash flow y mantuvieron un balance muy fuerte en un momento muy incierto. Por tanto, hay un buen número de nombres que han reiniciado su política de dividendos. Uno de los catalizadores que podemos detectar es encontrar estos nombres que pueden permitirse pagar dividendos y volver a llevarlos hasta niveles históricos”, concluye.

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