Última actualización: 13:40 / Jueves, 18 de Julio de 2019
EI Sturdza China Panda

Lilian Co: “La guerra comercial no es el fin del mundo para China porque el motor clave de crecimiento es el consumo local”

Lilian Co: “La guerra comercial no es el fin del mundo para China porque ahora el motor clave de crecimiento es el consumo local”
Lilian Co / Foto cedida
  • China ha reducido su dependencia de las exportaciones netas desde la crisis financiera de 2008 y, hoy en día, estas apenas suponen el 1% del PIB
  • “El sector manufacturero y las exportaciones están bajo presión, pero los consumidores chinos no parecen estar muy preocupados por la guerra comercial”
  • Para Lilian Co, hay que “buscar oportunidades en la debilidad” ahora que la tensión comercial ha vuelto a aumentar, aunque prevé un acuerdo hacia final de año
Por Irene Valiente , Madrid

La guerra comercial genera, sin duda, un impacto negativo en China, pero, según Lilian Co, gestora del EI Sturdza China Panda –un fondo 100% China-, “no es el fin del mundo” y el mercado está siendo “demasiado pesimista”. El motivo principal es que el país asiático ha reducido su dependencia de las exportaciones netas desde la crisis financiera de 2008 y, hoy en día, estas apenas suponen el 1% del PIB. “Ya no es un motor clave para el crecimiento, sino que ha sido sustituido por la fuerza del consumo local”, asegura.

En una entrevista con Funds Society, la gestora admite que el conflicto con Estados Unidos puede hacer caer el PIB chino hasta un 1%, pero, insiste, “no es que la economía vaya a colapsar”, sino que, de hecho, el año pasado llegó a crecer hasta un 6,5%. “Los fundamentales subyacentes no son tan malos como sugerían los precios de las acciones”, señala.

En ese sentido, destaca que, de hecho, ha habido algunas sorpresas positivas en relación a las ventas minoristas, que han crecido un 8,6% en mayo pese a las tensiones. “El sector manufacturero y las exportaciones están bajo presión, pero, por otro lado, los consumidores chinos no parecen estar muy preocupados por el conflicto comercial”, afirma.

Uno de los motivos principales de que esto ocurra es que estos llevan acumulando riqueza durante los últimos 20 años y, ahora, se han vuelto “más sofisticados” y buscan “calidad”. Por ese motivo, la gestora se inclina por aquellas marcas que continuamente actualizan sus productos para mejorar su calidad, como es el caso de Sportswear, una de sus mayores sobreponderaciones.

Para Lilian Co, “es el momento de buscar oportunidades en la debilidad”, ahora que la tensión de la guerra comercial está aumentando de nuevo. Aun así, considera que alcanzarán un acuerdo antes o después, posiblemente hacia finales de año, ya que Donald Trump se presenta a la reelección y su tiempo para presionar a China es limitado. “Puede que el acuerdo no haga feliz a Trump, pero será aceptable para ambas partes”, asegura.

La economía estadounidense no se ha visto afectada por el conflicto comercial porque básicamente impacta en bienes industriales (unos 250.000 millones de dólares en productos, concretamente). “Pero si impone aranceles en el resto de bienes, como los de consumo, los estadounidenses se verán directamente perjudicados”, advierte.

Con todo, actualmente la mayor convicción del EI Sturdza China Panda, incluso por encima de los bienes de consumo, es el sector inmobiliario chino. “La valoración es barata y tiene una rentabilidad por dividendo muy atractiva”, afirma. En concreto, se centran en promotores mid-cap, ya que están creciendo a un ritmo muy rápido.

“Incluso cuando el gobierno está endureciendo las medidas para el sector, existe mucha divergencia: las restricciones han acelerado la consolidación y los jugadores más fuertes están ganándole terreno a los más débiles”, apunta.

A la hora de cubrir el riesgo, Lilian Co admite que no cuentan con una estrategia de emergencia, sino que la clave, para ella, reside en contar con apuestas de alta convicción a las que asignan entre un 4% y un 5%. “Es una buena forma de contener el riesgo porque si una idea no funciona, el daño en la cartera está bajo control”, afirma.

Después de un 2017 en la que la rentabilidad acumulada del fondo fue del 62%, por encima del 54% del índice de referencia, 2018 fue complicado para la estrategia. “Todo cambió cuando estalló la guerra comercial en junio, perdimos mucho porque no estábamos posicionados de forma defensiva”, admite. De ahí que cayeran un 21%, más que el 18% que perdió el índice.

Pese a ello, no implementaron demasiados cambios porque, a su juicio, el mercado estaba siendo “demasiado pesimista”. “El único gran cambio que hicimos el año pasado fue reducir el peso de la tecnología porque pensamos que es un ámbito clave en el conflicto entre Estados Unidos y China”, revela.

De esta forma, cuando el mercado se recuperó este año, no se quedaron atrás, y, hasta mayo, han registrado una rentabilidad acumulada del 7,12%, por encima del 4,57% del MSCI China NR.

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