Última actualización: 09:27 / Viernes, 15 Enero 2021
Columna de Thornburg Investment Management

Cuatro preguntas clave para afrontar 2021

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  • De acuerdo con los codirectores de inversión de Thornburg, estos mercados están viviendo un proceso de transformación profunda, marcado por “una transición estructural hacia un modelo basado en el incremento de la renta disponible en los mercados emergentes y guiado por el consumo interno”, en el que también participan otros factores cíclicos como “la caída global de los tipos de interés o la aceleración del crecimiento del PIB, particularmente en relación con los mercados desarrollados”.
  • Los gestores proponen afrontar un eventual entorno inflacionario a través de la inversión en TIPS (bonos del Tesoro de EE.UU. ligados a la inflación). De forma alternativa, proponen ponerse cortos en acciones que paguen dividendos o invertir en acciones con poder de fijación de precios, oro, bitcoin y activos reales.
  • Los expertos apuntan a una serie de riesgos para el año nuevo: la resaca del Covid-19 y los desafíos continuados procedentes de China, que la agenda de Biden sea negativa para el crecimiento en el largo plazo y la situación de exceso de ahorro, acumulado en los meses de confinamiento, porque podría impulsar una burbuja bursátil. “Cuando estalle, podremos tener daños colaterales”, advierte Kirby.

Ahora que empieza 2021, desde la gestora Thornburg Investment Management Jeff Klingelhofer y Ben Kirby, gestores y codirectores de inversión, repasan la actualidad del mercado, exponen sus previsiones para los próximos doce meses y aportan ideas de inversión para prepararse de cara a un año que plantea muchas dudas, especialmente en torno a la inflación.

 

¿Qué debemos esperar de los mercados emergentes en 2021?

Klingelhofer y Kirby, que ven los emergentes como una asignación que “puede ayudar a reducir la volatilidad en cartera, al tiempo que genera una rentabilidad potencial al alza”, se declaran alcistas en emergentes para el año que empieza. De acuerdo con los codirectores de inversión de Thornburg, estos mercados están viviendo un proceso de transformación profunda, marcado por “una transición estructural hacia un modelo basado en el incremento de la renta disponible en los mercados emergentes y guiado por el consumo interno”, en el que también participan otros factores cíclicos como “la caída global de los tipos de interés o la aceleración del crecimiento del PIB, particularmente en relación con los mercados desarrollados”.

También se debe añadir el impacto positivo sobre el sentimiento global que están teniendo la victoria de Biden en EE.UU. y las primeras campañas de vacunación contra el Covid-19. “Nuestra opinión es que los mercados financieros han subestimado el grado en el que los países emergentes han aplicado políticas meditadas para estimular a sus economías frente al Covid, así como la escala en la ya están volviendo a la normalidad”, indica Kirby. Éste señala que la conjunción de estos elementos confiere un gran atractivo a numerosos mercados emergentes.

Sin embargo, Kirby observa que la pandemia está perpetuando un entorno de mercado de ganadores y perdedores individuales. Esta dinámica obliga a realizar un stock picking muy cuidadoso para separar aquellos negocios que han empezado 2021 muy endeudados, o cuya calidad operacional ha caído, de las compañías con modelos de negocio duraderos y bien posicionados para poder capear distintos escenarios

¿Veremos presión inflacionaria en 2021?

Desde Thornburg, Klingelhofer lo descarta. Él afirma ver “mucha inactividad en la economía y elementos estructurales que no han mejorado de forma sostenible”. Por tanto, aunque espera que la vuelta a la normalidad gracias al amplio despliegue de la vacuna impulse el consumo, impulsando el IPC al alza, no cree que se traduzca en un repunte sostenido de la inflación todavía en algún tiempo. Pone como ejemplo el mercado inmobiliario estadounidense: “Tenemos algo de inflación en los precios, pero la inflación salarial y la derivada del precio de las materias primas no parecen suponer una amenaza en el corto plazo”. Por estos motivos, recomienda que los inversores vigilen el gasto en consumo y la inflación como las métricas clave para evaluar pronósticos macro este año.

Klingelhofer también analiza el nuevo marco de inflación de la Reserva Federal y el concepto de targeting de un nivel medio de inflación, considerando que puede ser difícil de gestionar. La cuestión es si la Fed será capaz de cumplir con este nuevo marco y qué podrá pasar si regresa efectivamente la inflación, ya que el nuevo objetivo “sugiere que podría haber más volatilidad en los tipos y en la inflación de aquí en adelante”. En conclusión, dudan de que la Fed sea capaz de cumplir con una tasa de inflación media por encima del 2% en el corto plazo.

Los gestores proponen afrontar un eventual entorno inflacionario a través de la inversión en TIPS (bonos del Tesoro de EE.UU. ligados a la inflación). De forma alternativa, proponen ponerse cortos en acciones que paguen dividendos o invertir en acciones con poder de fijación de precios, oro, bitcoin y activos reales.

Para proporcionar más información útil para los inversores, desde Thornburg aportan la tabla que exponemos a continuación con todos sus pronósticos macro, centrados en la evolución de la economía estadounidense en 2021.

 

US Outlook 2021

¿Cuál es el mayor riesgo macro para los próximos doce meses?

Ahora que ya se ha materializado el Brexit, todavía hay varias preocupaciones en la lista de Klingelhofer y Kirby: la resaca del Covid-19 y los desafíos continuados procedentes de China, pero también que la agenda de Biden sea negativa para el crecimiento en el largo plazo”.

A esto añaden la situación de exceso de ahorro, acumulado en los meses de confinamiento, porque podría impulsar una burbuja bursátil. “Cuando estalle, podremos tener daños colaterales”, advierte Kirby.

¿Qué función cumple la renta fija en el contexto de una cartera diversificada? ¿Puede la renta fija seguir generando retornos superiores a la inflación?

Los gestores son muy claros respecto a esta clase de activo: “Los equipos de inversión necesitan proporcionar protección, no perseguir rentabilidad”. Se refieren a que, con sus inversiones, pueden generar rentabilidad, pero el mandato fundamental consiste en no perder dinero. “La renta fija no ha sido una gran fuente de retornos desde hace tiempo. Hay que pensar en ella en el contexto de una cartera primero como protección y después, como fuente de renta”, resumen.

Por este motivo, la visión de los expertos es que, al igual que en la renta variable, podríamos dirigirnos a un entorno de mercado más favorable a la selección de bonos, con asignaciones tácticas que podrían añadir valor al asset allocation.

 

 

 

Thornburg Investment Management es una gestora independiente de inversión global fundada en 1982 que ofrece una gama de soluciones multiestratégicas para instituciones y asesores financieros de todo el mundo. Es una empresa reconocida como líder en inversion en renta fija, acciones y activos alternativos  que supervisa 45 000 millones de dólares (43 500 millones de dólares en activos bajo gestión y  otros 1800 millones en activos asesorados)a través de fondos de inversión, cuentas institucionales, cuentas separadas para inversores individuales de alto patrimonio y fondos UCITS para inversores no estadounidenses (datos a 31 de diciembre de 2020). Thornburg fue fundada en 1982 y su sede central se encuentra en Santa Fe, Nuevo México, EE. UU, con oficinas adicionales en Londres, Hong Kong, y Shanghái.
 
Para más información, por favor visite www.thornburg.com

 

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