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Análisis de Morgan Stanley IM

Tecnologías Disruptivas: así funciona Blockchain

Foto: Steven Depolo / CC-BY-SA-2.0, Flickr
Por Dennis Lynch
Por Stan Delaney

La tecnología blockchain es el fundamento de la tecnología de libros registro distribuidos (distributed- ledger) que emplea la criptografía para garantizar la integridad de los datos que almacena. Pese a todo su despliegue publicitario, la tecnología blockchain es básicamente un enfoque novedoso hacia la arquitectura de bases de datos, donde el control de los datos se distribuye entre todas las partes que la utilizan.

Esta arquitectura se habilita mediante criptografía y el uso de tokens (por ejemplo, criptomonedas) como incentivos para que los participantes trabajen a efectos de garantizar la integridad de los datos. Lo que hace que la tecnología blockchain sea tan disruptiva es su libro registro (ledger) compartido, que elimina la necesidad de que los intermediarios establezcan confianza y autentiquen la identidad entre dos partes no acreditadas que desean realizar una transacción. Como resultado, es posible que la tecnología blockchain suponga la eliminación del intermediario financiero.

¿Cómo funciona?

La tecnología blockchain es un protocolo para un libro registro (ledger) compartido similar a la forma en que TCP/IP es un protocolo que hace posible Internet.

Del mismo modo que Internet tiene múltiples sitios web, existen diferentes cadenas de bloques (blockchains), entre ellas, las criptomonedas más conocidas: bitcoin y ethereum. Si bien cada cadena de bloques sin permisos tiene un diseño ligeramente diferente, la mayoría comparte características comunes.

Una cadena de bloques sin permisos está abierta al público, lo que significa que cada participante puede leer todos los datos. El poder de la tecnología blockchain proviene de esta información compartida, que puede incluir desde la titularidad de un solo bitcoin hasta títulos de propiedad. Como los datos están abiertos al público, hay que ser prudente para garantizar su integridad. Aquí entran en juego las innovaciones clave de la tecnología blockchain, que usa la criptografía y la prueba de trabajo para asegurar los contenidos del libro registro compartido.

Por ejemplo, veamos la cadena de bloques del bitcoin. Cada diez minutos, se agrega un nuevo bloque a la cadena. Cada bloque consta de tres componentes:

  1. Las nuevas transacciones que se agregan a la cadena
  2. El hash del bloque anterior (un resultado de longitud fija generado a partir de una cadena de entrada)
  3. Un número aleatorio llamado “nonce”

Los mineros de todo el mundo compiten por encontrar un nonce que satisfaga los requisitos del hash para el bloque actual establecido por el protocolo del bitcoin.

Este protocolo ajusta dinámicamente la dificultad de esta tarea, en función de la cantidad de potencia informática dedicada en cada momento a encontrar el siguiente nonce, para garantizar que siempre se tarde 10 minutos en encontrar un nonce para cada bloque nuevo que se agregue a la cadena.

El primer minero o equipo de mineros que descubre un nonce válido recibe como recompensa tokens (en este ejemplo, bitcoines) de la cadena de bloques. Conocidos como “prueba de trabajo”, estos tokens son el incentivo que persuade a los mineros para que inviertan en la infraestructura y la exploten para confirmar transacciones.

Los mecanismos de validación varían entre las diferentes cadenas de bloques, pero todas funcionan bajo la premisa de que se recompensa a las personas por validar las transacciones del libro registro compartido. Existen costes reales por validar una transacción: tiempo, potencia informática y electricidad.

Puesto que el hash de cada bloque anterior es necesario para generar el hash del bloque actual, el sistema garantiza que nadie pueda volver atrás y alterar por sí mismo registros anteriores de la cadena de bloques (por ejemplo, para concederse más bitcoines).

Un registro alterado mostraría inmediatamente discrepancias con otros nodos en la cadena de bloques y, por tanto, el protocolo ignoraría el bloque que presente una discrepancia con respecto al resto de los bloques de la cadena.

En resumen, la cadena de bloques es una tecnología abierta y compartida que premia el trabajo arduo e incorpora un sistema de controles de seguridad para garantizar su integridad.

¿Por qué es un factor disruptivo?

Lo que hace que la tecnología blockchain sea tan disruptiva es la descentralización de su libro de registro. Todos los usuarios de una cadena de bloques determinada aceptan el mismo conjunto de datos, el libro de registro. Este acuerdo elimina la necesidad de que exista confianza entre los participantes y resulta en nuevas posibilidades. Por ejemplo, los títulos de propiedad de todas las cosas, desde bienes inmuebles hasta valores y criptomonedas, pueden escribirse mediante tecnología blockchain.

Si dos partes desean realizar una transacción utilizando la misma cadena de bloques, ambas pueden verificar que la otra parte tenga el título de propiedad de lo que se solicita sin necesidad de que un intermediario financiero facilite la operación. La tecnología blockchain elimina en la práctica la función de compensación en las transacciones financieras y permite a las partes pasar casi de inmediato de la ejecución a la liquidación. Por tanto, el tiempo requerido para la liquidación se reduce de varios días a minutos.

Este cambio ofrece la posibilidad de eliminar no solo los costes administrativos relacionados con la compensación, sino también los costes asociados a la colocación de un margen hasta el cierre de la transacción.

Aunque las entidades financieras actuales pueden adoptar la tecnología blockchain para facilitar las transacciones, esta tiene el potencial de hacer realidad un nuevo conjunto de canales de pago que elude el sistema financiero actual. Concretamente, las criptomonedas se están utilizando cada vez más como una forma de pago en las transacciones de comercio electrónico en las que existe un alto riesgo de fraude o de retrocesión de los cargos.

Al aceptar criptomonedas, los vendedores pueden eludir las elevadas comisiones de procesamiento de las tarjetas de crédito y reducir sus costes generales. Las compañías también están utilizando la tecnología blockchain en diversidad de aplicaciones  financieras. Por ejemplo, T0 está adoptando la tecnología blockchain para dirigirse al mercado de intermediación prime.

Contratos inteligentes

Además, la tecnología blockchain tiene nuevas capacidades, como la de implementar “contratos inteligentes” que no existen en la actualidad. Un contrato inteligente es un contrato autoejecutable escrito en código informático. Si se cumplen las condiciones acordadas mutuamente por las partes que realizan la transacción, el contrato inteligente se ejecutará de manera automática con transparencia y sin reversibilidad. El atractivo de un contrato inteligente radica en su potencial para reducir los costes de transacción.

Aún no está claro si el bitcoin se convertirá en un componente permanente del ecosistema financiero o si se trata solamente de una moda pasajera. Dicho esto, en esencia, el bitcoin proporciona las tres funciones clave de una moneda: funciona como una reserva de valor, un mecanismo de transacción y una unidad de cuenta.

En particular, en países con historiales de inestabilidad financiera, el bitcoin podría ser una alternativa atractiva a las monedas locales. Podría desempeñar un papel similar al que históricamente ha tenido el oro, en forma de protección contra la incertidumbre.

A efectos de contextualizar la situación, el valor de los bitcoines en circulación actualmente asciende a 125.000 millones de dólares, aproximadamente, mientras que el valor del oro extraído en toda la historia tiene un valor de unos 7,9 billones de dólares. Si el bitcoin comenzara a comportarse de forma más similar al oro en el ámbito internacional, esas valoraciones podrían converger.

Varios desafíos

Creemos que la tecnología blockchain tendrá que superar tres desafíos clave:

En primer lugar, lograr una masa crítica. Las tecnologías relacionadas con las cadenas de bloques se benefician de un efecto de red, lo que significa que la incorporación de cada persona a la red aumenta el valor de pertenecer a ella para todos sus demás integrantes.

Si bien un efecto de red es toda una ventaja competitiva en un negocio maduro, la desventaja radica en que las redes son muy difíciles de iniciar, en parte porque las pequeñas no son tan valiosas para el cliente final como las redes grandes. Es posible que ninguna cadena de bloques adquiera masa crítica, lo que evitaría que se materialicen sus ventajas frente a los métodos tradicionales.

En segundo lugar, la incertidumbre normativa. Los organismos reguladores de todo el mundo han incrementado su escrutinio en torno a todos los aspectos de las compañías relacionadas con la tecnología blockchain. Por ejemplo, tanto China como Corea del Sur han prohibido las ofertas iniciales de criptomonedas (ICO, por sus siglas en inglés), una forma de captar capital que ha adquirido una popularidad creciente. Las nuevas normativas que limitan lo que puede hacerse con la tecnología blockchain podrían reducir e incluso eliminar su atractivo frente a los medios tradicionales para realizar transacciones financieras.

En tercer lugar, las elevadas exigencias de energía y almacenamiento. Los desafíos en el escalado de las cadenas de bloques podrían resultar insuperables. Dado que las cadenas de bloques son libros registro distribuidos y que todos los datos almacenados en la cadena están disponibles en cada nodo, las demandas de almacenamiento de dicho sistema crecen exponencialmente a medida que se agregan más nodos y usuarios al conjunto del sistema.

Los cálculos de prueba de trabajo necesarios para confirmar transacciones de bitcoin también requieren una gran cantidad de electricidad. Según algunas estimaciones, los cálculos de prueba de trabajo de bitcoin consumen tanta electricidad como Dinamarca. Para seguir creciendo, será necesario realizar cambios en los protocolos a fin de reducir sus necesidades de recursos.

Conclusiones

La tecnología blockchain todavía se encuentra en sus primeras fases de desarrollo. Si bien ofrece el potencial de llegar a ser tan universal como Internet de cara al futuro, todavía deben abordarse numerosas cuestiones. Al igual que con Internet, probablemente se produzca una mezcla de compañías originarias de la tecnología blockchain y de compañías que la adopten para mejorar sus procesos empresariales existentes y aprovechar las nuevas oportunidades de mercado que brindan estas nuevas capacidades. Creemos que la tecnología blockchain continuará adquiriendo un mayor reconocimiento en los próximos años.

Opinión de Dennis Lynch, managing director y responsable de Growth Investing de Morgan Stanley Investment Management, y Stan Delaney, managing director y responsable de análisis de cambios disruptivos.

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